jueves, diciembre 15, 2005

Aznar pide libertad de prensa

Aznar pide libertad de prensa

En un acto para presentar el último libro de su buen amigo Pedro J. Ramírez, José María Aznar ha dicho que en España se quiere acallar al Partido Popular y ha afirmado que la libertad de expresión está en peligro. Resultan especialmente curiosas estas afirmaciones que provienen del presidente del Gobierno que nombró a tres de los más relevantes censores que se recuerdan al frente de los informativos de Televisión Española: Javier González Ferrari, Ernesto Sáez de Buruaga y Alfredo Urdaci. Este último, condenado por un delito de manipulación informativa, obligado a dar cuenta de la sentencia, hizo una intervención memorable, con fundido de pantallas en negro y hablando de una organización que se llamaba C-C-O-O, para evitar nombrar a Comisiones Obreras.

En aquellos años no había controversia en televisión española, que si visitaba el periodista al que hoy presentaba su libro, pero de la que estaban excluidos todos los demás. El restote las cosas se van conociendo ahora poco a poco: el ex presidente del Gobierno se llevó copia de todos los documentos del Centro Nacional de Inteligencia, dejó vacíos los archivos de La Moncloa, engaño a los españoles mirando a cámara a televisión, con su famosa frase "puedo asegurar que existen armas de destrucción masiva en Irak", ocultó las cintas de las comunicaciones de las operaciones en la catástrofe del Prestige y evitó declarar que las tropas españolas en Irak estaban en zona de guerra.

Nunca un presidente del Gobierno tuvo tanto poder mediático utilizado con tanta mezquindad y exclusión. Ordenó el asalto de Antena 3 Televisión para que su amigo y compañero de pupitre y presidente de Telefónica dilapidase el dinero de la compañía en un tercer canal al servicio del Gobierno. Pretendió meter en la cárcel a Antonio Asensio y a Jesús Polanco, e indultó al juez prevaricador que fue artífice de aquella infame operación, Gómez de Liaño, pese a ser condenado por el más grave delito que puede cometer un juez: dictar sentencias judiciales injustas a sabiendas de lo que estaba haciendo.

Con ese pedigrí y una retahíla de periodistas de cámara como no se recuerda en la prensa española, es normal que no encuentre su espacio en una situación en la que su viejo amigo y compañero de tantas partidas de pádel y de aventuras políticas, Pedro J. Ramírez, y el director de informativos de la COPE, -emisora supuestamente perseguida- acuden cotidianamente a la televisión española dirigida por los socialistas. Con este peligro para la libertad de expresión, las posiciones del PP debieran sentirse confortables, pero está claro que Aznar entiende la libertad de prensa de otra manera.

Carlos Carnicero.
http://www.elplural.com

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